La crianza de los hijos es un viaje, no sólo para su hijo, sino también para usted.
No puedes saber lo que es ser adolescente hasta que tú mismo lo has sido. No puedes saber lo que es ir al baño cuando todos tus amigos han pasado al preescolar. Hay hitos en cada etapa del desarrollo, y como padres estamos constantemente aprendiendo y adaptándonos junto con nuestros hijos.
Permítanme compartir con ustedes algunos trucos para que la crianza de los hijos sea más llevadera: desde la infancia (o incluso antes) hasta la adolescencia. Estos trucos son métodos probados que funcionan en miles de familias de todo el mundo, ¡incluida la mía! Algunos son consejos prácticos; otros pueden parecer más sensibleros, pero todos se basan en mi experiencia (así como en los comentarios que he recibido de otros padres) y pueden aplicarse a tu familia.
¿Qué son los trucos de crianza?
Los trucos de paternidad son técnicas inteligentes que facilitan la crianza de los hijos, a veces de forma espectacular.
Algunos de estos trucos pueden utilizarse desde la infancia (aunque algunos requieren más madurez). Otros están pensados para etapas posteriores, pero creo que tiene sentido compartirlos ahora porque son fáciles y se pueden adaptar dependiendo de la etapa en la que te encuentres. Algunas de ellas las he utilizado con mis propios hijos (normalmente con muy buenos resultados).
Creo que es importante compartirlos ahora, porque puedes ponerlos en práctica de inmediato y ver los beneficios.
Algunos se basan en mi propia experiencia, pero muchos proceden de otros padres que he conocido por el camino; los comparto aquí con permiso. Estoy encantada de ayudar a difundir estos trucos como pueda: ¡el conocimiento es poder!
¿Cuáles son los 4 tipos de estilos parentales?
Probablemente haya oído hablar del marco de las Cuatro Tendencias para los tipos de personalidad. Se trata de un sistema creado por Gretchen Rubin (famosa por El proyecto de la felicidad) que clasifica a las personas en función de cómo responden a las expectativas u obligaciones externas (como los compromisos con la familia, los amigos, el trabajo, etc.).
Las cuatro tendencias son Defensor, Cuestionador, Obligado y Rebelde. No voy a entrar en detalles porque ya hay recursos increíbles sobre estas tendencias en Internet. Puedes encontrar un montón de artículos en padres.com.
Este marco es útil para los padres porque hay tendencias específicas que funcionan mejor con determinados estilos de crianza.
La psicología infantil actual diferencia 4 estilos principales: Autoritario, Permiso, Autorizado (o "Indulgente"), y Sin implicación (Descuidada).
Para cada tendencia hay un estilo de crianza que con toda probabilidad será eficaz -e incluso agradable- para su hijo. Estos son los estilos en los que me centraré a continuación, con consejos específicos para ayudarte a ponerlos en práctica. Por supuesto, es importante recordar que ningún estilo de crianza es correcto o incorrecto: ¡todo depende de lo que funcione mejor para tu hijo!
Autoritario (o “Empujar”): Este estilo de crianza se caracteriza por ser estricto, firme y rápido a la hora de disciplinar. Las normas son obligatorias y el incumplimiento se castiga. Los resultados son más importantes que el proceso, por lo que los niños pueden sentir que su opinión no importa. El padre establece expectativas claras y ofrece pocas explicaciones u opciones. Este estilo funciona mejor con los Obligadores; cualquier otro es probable que se rebele contra él a pesar de ser precisamente el comportamiento que este estilo intenta eliminar.
Autorizado (o "amistoso"): Este estilo de crianza se caracteriza por ser alentador pero también por hacer que las reglas sean claras y se apliquen de manera constante. Los padres son cariñosos y afectuosos, pero tienen límites que hacen cumplir sin ira y con empatía. También dan muchas opciones y explicaciones a sus hijos sobre la razón de ser de las normas y las consecuencias de su incumplimiento. Este estilo funciona mejor con los Cuestionadores; cualquier otra tendencia es probable que se rebele contra él.
La falta de receptividad y comunicación son muy perjudiciales para el desarrollo del niño, pero también lo son el exceso de receptividad y la falta de límites en los primeros años.
Permiso (o “Laissez faire”): Este estilo de crianza se caracteriza por ser laxo, no tener reglas claras o aplicarlas de forma incoherente con poca o ninguna disciplina. Los padres son cariñosos con sus hijos, pero tampoco esperan de ellos madurez, explicaciones o cooperación. Se trata de un estilo de crianza muy poco común -y posiblemente perjudicial- porque prepara a los niños para el fracaso al no darles la estructura que necesitan para un desarrollo sano.
Sin implicación (o “Laxo”): Este estilo de crianza se caracteriza por ser distante y proporcionar poco apoyo o disciplina. Los padres no fijan expectativas claras, no muestran calidez ni responden a las necesidades de sus hijos; no son afectuosos y se desentienden de las actividades e intereses de sus hijos. Es un estilo pasivo en el que los padres no se implican activamente en la vida de sus hijos, por lo que será difícil que se conviertan en personas sanas y felices.
Pero el amor y el cariño no son todo en la crianza de los hijos.
He aquí algunos trucos de crianza que he aprendido a lo largo de mi experiencia con las 4 tendencias, de amigos y familiares, y de libros e investigaciones.
Cómo hacer más fácil la crianza de los hijos mediante diversas técnicas y trucos
Recuerda: esto no pretende ser una lista de razones por las que un estilo de crianza es mejor que otro, sólo explica cómo hay diferentes opciones que pueden funcionar para algunas personas en función de la tendencia de su hijo.
Nota: me referiré a los niños indistintamente como niño/s, ya que no quiero utilizar la palabra bebé/s cuando hablo de niños de 7 años.
1. No cedas a las rabietas
Los Obligadores siempre ponen a prueba los límites y los sobrepasan, incluso después de haberlos establecido, ¡porque eso es lo que hacen los Obligadores! Esto es tanto una prueba de tus límites como una necesidad de atención por parte de tu hijo.
Si cedes a la rabieta, estarás enseñando a tus hijos que si se enfadan lo suficiente, pueden conseguir lo que quieren en la vida, ¡y ésta no es la lección que quieres que aprendan!
2. ¡Tiempo muerto!
Los cuestionadores responden bien a los tiempos muertos porque les dan la oportunidad de dar un paso atrás, calmarse y pensar por qué han perdido el control. Es muy probable que dejen de portarse mal cuando se les da la oportunidad de hacerlo solos, a su propio ritmo.
3. Explicar el razonamiento de sus decisiones
Dé una explicación y exponga claramente las consecuencias de antemano. Esto es especialmente importante para los Interrogadores, pero ayudará a garantizar que los Obligados no se sientan confundidos o heridos por injusticias aparentes.
4. Etiquetar o identificar emociones y comportamientos
Utiliza palabras como “enfadado” o “disgustado”, no eufemismos como “malhumorado”: haz saber a tu hijo que sabes lo que siente y que le quieres independientemente de cómo decida comportarse.
5. Leer sobre el desarrollo del niño
Hay libros muy buenos sobre cada tendencia y las etapas de desarrollo por las que pasarán tus hijos desde la infancia hasta la adolescencia; es útil leer sobre ellas para entender por qué tus hijos actúan como lo hacen.
6. Lee todos los libros sobre paternidad que tengas a tu alcance.
Al fin y al cabo, cuanto más sepa sobre los estilos de crianza y las etapas de desarrollo de sus hijos, mejor padre será.
7. Encuentra un buen sistema de apoyo para ti
Es muy útil tener una opinión externa cuando tratas con tus hijos. Te recomiendo encarecidamente que utilices uno de esos foros de Facebook en los que los padres publican sus preguntas y reciben opiniones de otros padres. Puede ser una forma estupenda de obtener respuestas y apoyo.
8. No compares a tus hijos
Es natural comparar a nuestros hijos con otros niños de vez en cuando, pero intenta no hacerlo delante de ellos. Comparar les hará sentirse pequeños e inferiores porque percibirán que piensas que un niño es mejor que el otro, y esto puede ser perjudicial para su autoestima.
9. Haz que tus hijos participen en actividades que les gusten
Encuentra algo que les haga sentirse bien y participa tú también: ¡te ayudará a sentirte unido a la familia!
10. Tenga paciencia con las preguntas de su hijo (¡y con las suyas!)
Mantén la mente abierta y sé lo más paciente posible: ¡te alegrarás de haberlo hecho!
11. Establece una hora fija para ir a dormir y cúmplela
Los adolescentes necesitan dormir tanto como los bebés, pero no siempre te van a hacer caso ni se van a quedar en su cama. Si tu hijo es físicamente capaz de quedarse en la cama y sigue escapándose, pon un candado o una barricada en su puerta.
12. Preparar su ropa la noche anterior
A los adolescentes no les hará ninguna gracia que les despiertes temprano para ir a algún sitio, sobre todo si están en plena fase de “no tengo muchas ganas de ir”. Intenta prepararles la ropa la noche anterior o al principio de su ciclo de sueño para que estén más dispuestos a levantarse y vestirse.
13. Infórmese sobre la etapa de desarrollo de su hijo
Ten en cuenta qué tipo de alumno es tu hijo: lo que funciona bien para un niño puede no funcionar para otro.
14. Está bien pedir ayuda
No tengas miedo de pedir consejo a un amigo o familiar. Están ahí para apoyarte y puede que tengan buenas ideas sobre cómo tratar a tus hijos que tú no hayas probado antes.
15. No sientas que tienes que seguir la última moda en paternidad
Las últimas tendencias en paternidad son como cualquier otra moda: un montón de exageraciones que desaparecerán en unos meses. Es importante recordar que las “modas” son modas por una razón: ¡no duran!
¿Qué trucos de crianza me han funcionado bien a mí y a otros?
He aquí algunos ejemplos de mi propia experiencia como madre y de otras madres que he conocido a lo largo de los años:
- ¡El truco del "ruido blanco"! Cuando nuestros hijos eran bebés, utilizábamos este truco para la siesta y la hora de acostarse. Poníamos un poco de ruido blanco en su habitación -un ventilador o un purificador de aire o simplemente la televisión muy baja- para ahogar cualquier otro ruido y que pudieran dormir más profundamente. ¡Funcionó de verdad!
- El truco de “elige tus batallas”: Puede que no siempre gane cuando se trata de criar a los hijos; de hecho, no se me ocurre ni una sola cosa que hagan mis hijos por la que SIEMPRE me pelee con ellos. Pero si hay algo relativamente insignificante que hacen constantemente (por ejemplo, tirar todos los juguetes que cogen o gritar y chillar), déjalo pasar si puedes. Son niños y tienen muchas cosas que hacer a esa edad; ¡no necesitan preocuparse por nada más!
- Entrenamiento para dormir: Mi marido y yo pusimos a nuestros bebés en sus propias camas cuando tenían seis meses, ¡sí, incluso al bebé de cuatro meses (que era un poco más retorcido que los demás)! Tu hijo no se morirá si lo dejas en la cuna, y es un hito del desarrollo por el que pasan todos los bebés.
- Tira las cucharas: Vale, esto no lo he probado yo, pero a otros padres les ha funcionado de maravilla. Este método funciona muy bien con los bebés que no paran de comer del tarro. Lo único que hay que hacer es tapar el tarro, quitarle la cuchara y decirle que no hay más comida por ahora. A los bebés no les gusta que les nieguen las cosas, así que es una forma estupenda de conseguir que dejen de comer.
- Chupetes: A los bebés les encantan los chupetes porque les recuerdan el consuelo que les proporciona su madre mientras los alimenta. Es un reflejo muy natural que el bebé chupe algo cuando le están dando de comer, así que prepárate para una lucha obstinada si intentas quitárselo. Puede que tengas que darle un chupete y enseñarle a utilizarlo correctamente.
- El truco del "baño": A nuestros bebés les encantaba bañarse cuando eran pequeños. Era una forma estupenda de establecer un vínculo con ellos y de ayudarles a aprender a comunicarse a través del juego. A veces metíamos sus juguetes en el agua y otras veces les dejábamos chapotear.
- El truco del “niño grande”: Haz que tus hijos se entusiasmen con el hito de pasar de la cuna a una cama normal hablándoles de lo que significa. Se están convirtiendo en niños grandes que tienen responsabilidades como levantarse y acostarse solos: ¡hazles saber que pueden hacerlo! Deja que tus hijos te ayuden a elegir su nueva cama. Explícales las normas que van a seguir en su nueva cama de mayores y asegúrate de que todos estáis de acuerdo en cómo vais a manejar situaciones como quedarse despierto hasta tarde o necesitar un vaso de agua por la noche.
- Limpieza: Haz que la limpieza sea divertida estableciendo una rutina que incluya música y una tabla de tareas. Busca en la Dollar Store juguetes divertidos y artículos de limpieza que puedan utilizar, y haz que la limpieza forme parte de su rutina, como comer o irse a la cama.
- El truco de “es por una buena causa”: Organiza una venta de garaje y dona el dinero a una organización benéfica. Anima a tus hijos a que te ayuden a elegir los juguetes que quieren vender (y deja que se queden con el dinero que ganen con la venta), y hazles saber que están ayudando a otros niños vendiendo los juguetes que no quieren.
- El truco de "al que madruga, Dios le ayuda": Empieza a establecer una rutina para la hora de acostarse desde el principio, y cúmplela para que sea más fácil para ti y para tu hijo más adelante. Haz lo mismo con las siestas si es necesario.
- El truco del “deporte del color”: Una noche fuimos a ver a mi marido jugar al hockey y todos los jugadores de ambos equipos llevaban puestas sus camisetas, que tenían las mangas rojas. Mi hijo señaló que yo llevaba una camiseta roja con vaqueros negros y preguntó por qué nuestro equipo no iba de negro. Nos reímos mucho y comentamos que los equipos suelen llevar camisetas de colores similares para parecer una unidad cohesionada.
- No pasa nada por llorar: Tenemos un dicho que reza “mañana saldrá el sol” (era el latiguillo favorito de mi suegro), ¡pero no sólo sirve para el tiempo! Es perfectamente normal que los niños se enfaden y lloren por algo, pero se les pasará. Siempre debes intentar ayudar a tu hijo a superar la situación que le angustia, en lugar de mandarlo a callar o a su habitación. Si, por ejemplo, llora porque ha tenido una pesadilla, siéntate con él hasta que se calme: los demás no suelen consolarle en sueños y eso puede estresarle.
- “Verduras ”asquerosas": Las verduras son una gran fuente de nutrientes que tus hijos necesitarán a medida que crezcan, por lo que es posible que tengas que librar muchas batallas antes de que acepten comerlas. Asegúrate de incluir verduras en todas las comidas, aunque tus hijos no quieran comerlas. Después de un tiempo, puede que decidan que no quieren dejar pasar la oportunidad de comer un bocado de brócoli o unas zanahorias.
- El truco del "diamante en bruto": Explica a tus hijos que todo el mundo es diferente y único entre sí. Si se mira con suficiente atención, se puede encontrar algo especial en cada persona. Por ejemplo, puedes decir que alguien es como un diamante en bruto porque tiene un potencial oculto que espera ser descubierto. (¡Aprovecha la ocasión para enseñar a tus hijos buenos modales!
Cómo incorporar estos trucos al estilo de vida familiar
La coherencia es la clave . Si implementas una nueva rutina a la hora de acostarse y luego cedes la noche siguiente, tu hijo se dará cuenta de lo que está pasando y se dará cuenta de que en realidad no importa. Por eso utilizamos nuestra rutina a la hora de dormir casi todas las noches, aunque mi hijo se ponga un poco gruñón por ello.
Las normas coherentes también son importantes. Tu hijo no podrá aprender nada si no sabe cuáles son los límites. Establece un horario para la siesta y la hora de acostarse lo antes posible, en lugar de intentar leer la mente de tu hijo, y hazle saber que lo cumplirás aunque se queje.
Tengo que admitir que no somos perfectos. Mi hijo tiene la costumbre de subirse a los respaldos de los sofás y las sillas, cosa que no está permitida en nuestra casa, así que intento recordarle suavemente de vez en cuando que debe bajarse. A veces hace caso y a veces no. En cualquier caso, es importante que mantengamos nuestras rutinas intactas para que aprenda lo que se espera de él.
En cuanto a las verduras, sólo le digo que los niños deben comer verduras porque son buenas para ellos.
Aunque no pongas en práctica todos estos trucos todos los días, puedes utilizar un poco de cada uno de ellos para facilitar el proceso de aprendizaje de tu hijo. Acuérdate de hacerlo de forma limpia y adecuada a su edad para que lo entiendan, y de mantener la coherencia para que aprendan.
¿Cómo puedo ser el mejor padre?
No existe la paternidad perfecta, pero todos debemos dar lo mejor de nosotros mismos. No necesitamos ser los mejores amigos de nuestros hijos en todas las situaciones. Todos nuestros objetivos como padres nos llevan a formar pequeños seres humanos buenos, autosuficientes, optimistas y felices.
En resumen, he aquí nueve medidas de crianza efectivas que deberías seguir siempre:
- Demuestra a tus hijos que tu amor es incondicional
- Ser un buen modelo de conducta
- Comunicar bien y a menudo
- Estar dispuesto a aprender y adaptar su estilo de crianza
- Haz un hueco para pasar tiempo de calidad con tu familia
- Aumente la autoestima de su hijo
- Actuar y hablar de las cosas positivas de la vida, no de las negativas
- Establezca límites y sea consecuente con su disciplina
- Conozca sus propios límites, necesidades y limitaciones como padre
¿Cuál es la edad más difícil para los padres?
En general, creo que todas las edades son difíciles para los padres. Los niños nos exigen tiempo y energía, así que cuantos menos hijos tengas, más tiempo libre y dinero tendrás. Por otro lado, si tienes 9 hijos como yo (en realidad no, jaja), sin duda es un reto encontrar tiempo suficiente para cada uno de ellos.
Creo que la edad más difícil para los padres es cuando los niños tienen alrededor de 5-7 años.
¿Por qué? Porque son muy activos y curiosos por todo, por lo que descubren sus grandes habilidades para explorar el entorno por sí mismos. Además, a esta edad tenemos que comunicarnos con ellos mucho más que antes para enseñarles habilidades básicas para la vida (como manejar las emociones, ser respetuoso con los demás, etc.). Así que es una edad muy difícil para nosotros. A veces los niños pueden ser muy tercos y sus rabietas son lo peor.
Sin embargo, creo que debemos ver cada etapa del desarrollo infantil como un reto y una oportunidad para nuestros hijos. Nunca es fácil, pero al menos hace la vida más interesante.
Como gran optimista que eres, debes fijarte en todo el potencial que la vida te brinda a ti y a tu familia. Y no lo olvides: por muy dura que sea la crianza, cuando echamos la vista atrás y la comparamos con los años de nuestra infancia más adelante, ¡nos damos cuenta de que todo ha merecido la pena!
Ser padre es una decisión irreversible. Es un compromiso que no terminará cuando su hijo vaya a la universidad o empiece su primer trabajo. Ser padres no es sólo enseñarles modales, mantenerlos a salvo e inculcarles valores; también es estar ahí para darles apoyo emocional cuando se sientan mal y celebrar con ellos sus éxitos. Tanto si tienes un niño pequeño como si tienes tres adolescentes en casa -o un punto intermedio-, verás cómo esta entrada del blog puede ayudarte a que la crianza sea más fácil utilizando diversas técnicas, trucos y consejos de crianza desde la infancia hasta la adolescencia. ¿Cuáles son algunas de las formas en que has hecho la vida con niños un poco más fácil? Comparte tus ideas a continuación.





























